Blog

Rashel Diaz / Blog  / Las claves para entender a tus hijos adolescentes

Las claves para entender a tus hijos adolescentes

Señoras y señores, sobrevivimos a los primeros meses parándonos a las dos de la mañana a alimentarlos, los cuatro años y las protestas matutinas para no querer ir al colegio y a los 12 cuando pedían «un ratito más» para jugar. Entonces… ¿Por qué sufrir cuando se convierten en adolescentes?

Todos, sin falta pasamos por cada de una de esas etapas, ¿recuerdas cómo fue la tuya y lo que te decía tu mamá? No debemos asustarnos de algo que conocemos en primera persona. El problema empieza cuando olvidamos eso. Para poder entender a un adolescente primero hay que ponerse en su lugar, así como esperamos que ellos nos entiendan a nosotros.

Son esos años confusos, tanto para ellos como para la familia entera. Comienzan a crecer, ya no dependen de nosotros, viven sus primeros amores y desamores y sus preocupaciones cambian. Sin embargo, es el momento en el que tienen más fuerza y vitalidad, cuestionan todo porque empiezan a forma sus propias ideas y sin duda es la parte emocionante de la montaña rusa.

Por eso, el que solía ser tu bebé, necesita de tu apoyo para madurar y convertirse en la persona que está destinado a ser. Y no me refiero a controlar ni sobre proteger, ellos son seres del mundo y por tanto, deben ser libres de explorar, equivocarse y triunfar.

Todos son únicos y especiales

Cada niño tiene sus propios tiempos y entran en la adolescencia en momentos diferentes, tanto hombres como mujeres. Algunos maduran muy jóvenes y a otros les lleva un poco más. Y está bien, todos llevamos un ritmo propio. En mi caso, sé que mi hija Daniela no va a pasar por la adolescencia igual que mi hijo Juan Daniel.

Para la mayoría, adolescente es sinónimo de rebelde e indomable. Y no es cierto, vuelvo a los que les dije antes, ¿quién no pasó por ahí? ¿Qué era lo que sentíamos y lo que buscábamos? ¡Independencia! Y por qué deberíamos negársela si lo único que conseguiremos es alejarlos. Ten en cuenta que se están formando sus valores y sus códigos.

Lo único que piden es que los dejemos volar, aunque sea un poco, por su cuenta. Tampoco es dejarlos solos a su suerte. La mayor preocupación de todo joven es encajar y lo que pensarán los demás de ellos. Las opiniones de mamá o papá importan menos que las de sus amigos. Por eso debemos estar cerca para recordarles lo increíbles que son a su manera y fortalece su seguridad.

Para mí fue difícil cuando mi hijo se fue a la universidad, me encanta tenerlos a los dos y poder abrazarlos cada noche. Pero él debía disfrutar de esa experiencia y en unos años le tocará a su hermana. Saben que me costó, el cambio entre «le pido permiso a mamá» y «le voy a avisar a mi mamá». Y sí, es duro, pero es parte de la vida y sé que puedo confiar en ellos y en sus decisiones.

Acéptalos y respétalos

Aunque no estés de acuerdo, aunque no sea lo que tú esperabas, permite que sus gustos difieran de los tuyos. No nacieron para complacernos ni vivir la vida que nosotros queremos. Está bien que sean diferentes, todos lo fuimos y cada generación será distinta a la anterior.

No discutas por todo lo que no te parece, aprende a escoger tus batallas. Cuando de poner límites se trata, no significa que debes criticar o prohibirle todo. A todos los adolescentes les gusta sorprender, pero mientras sean cosas temporales e inofensivas está bien. Si le dices que no a todo, cuando tengas que hablar de temas importantes, no te harán caso.

Y sobre todo, más que cualquier otra cosa, respeta su espacio y su privacidad, no todo es asunto nuestro. Eso sí, cuando hay señales de problemas, hay que intervenir. Para hacerlo más sencillo: sus cosas y su cuarto son su espacio, al igual que su teléfono y computadora. Por seguridad es necesario saber dónde están, con quienes y lo que ven en internet, pero todo a un margen discreto.

Presta atención

Está atenta a los cambios de tus hijos, muchos problemas se pueden detectar con su comportamiento y aspecto físico. Es una etapa de mucha confusión y todos los adolescentes son impulsivos. Aumento o pérdida de peso, insomnio, cambio de amigos, malas calificaciones hasta bromas sobre temas delicados, es necesario estar atentos de cualquier cambio, por más pequeño que parezca.

Habla mucho con ellos, conoce sus problemas y sus alegrías, sus dudas e ideas. Cuando eran pequeños hablaban hasta los codos, pero cuando crecen se cierran muchas veces por vergüenza o porque piensan que no los entendemos. Es la oportunidad de hacerlos ver que están en esto juntos y lo superarán juntos, que los apoyas, te importan y que todo lo que sientes es normal y va a pasar.

Y tranquila, todos crecimos y cambiamos. Es necesario pasar esta etapa con calma y paciencia, de los dos lados hahaha. Poco a poco irán disminuyendo las discusiones, habrá más comunicación y al final, tendrás la satisfacción de que hiciste un buen trabajo. Tu bebé se convirtió, no en la persona que esperabas, sino en una mejor versión, única e independiente.

Obtén acceso a contenido exclusivo, noticias, promociones especiales y más sorpresas directamente a tu correo
Tu información nunca será compartida con terceros.
Accesorios Labana