Blog

Rashel Diaz / Blog  / Vale la pena ser perseverante con tus objetivos para seguir adelante

Vale la pena ser perseverante con tus objetivos para seguir adelante

Todos reaccionamos distinto ante las dificultades, algunos las enfrentan con ánimo y otros se desesperan y abandonan. Sea cual sea tu caso, los proyectos sin resolver quedan como asignatura pendiente en el pensamiento. Subestimar nuestras capacidades es un error, siempre vale la pena seguir adelante.

Es cierto, hay cuestiones que nos hacen decaer, noticias y responsabilidades que nos sobrepasan y nublan nuestra visión positiva. Sin embargo, si lo piensas bien, cuando sentimos que estamos al límite, siempre hay más excusas para continuar que para bajar los brazos.

Dios no hizo perseverantes

He pasado por situaciones personales difíciles, al igual que todo el mundo. Me hicieron tambalearme en varios momentos y llegué al punto en el que no sabía cómo levantarme de la cama. Eso fue la señal que necesité para entender que no debía estar sola en eso. Mis sueños no tenían que convertirse en pesadillas.

Acercarme al Señor me enseñó que no importa el motivo de la dificultad, siempre hay que persistir en los objetivos. Con paciencia, el éxito estará asegurado. Por eso, la perseverancia no es una opción, es una necesidad. Si no, ¿cómo aprenderían los bebés a caminar si después de caerse en el primer paso se frustran? ¿Existiría la tecnología que conocemos si los científicos hubieran renunciado con el primer fallo?

La vida es un constante ensayo y error, pero la capacidad de seguir adelante y la respuesta de Dios influye en el resultado. Aunque los problemas puedan parecer incomprensibles, cuando los vemos de lejos, entendemos que sirvieron para fortalecernos. Y si Cristo no se rindió con nosotros, ¿por qué lo haríamos tú o yo?

Rendirse nunca es una opción

Cuando la carrera se hace muy extenuante, estás físicamente agotado y aun así logras llegar a la meta, entiendes que todo es posible. Dejarás de subestimarte y creerás en tus propias capacidades. ¡Supérate y confía en ti! La mente siempre es más fuerte que el cuerpo.

Si ocurrió una falla, no pierdas tiempo culpando a otros, al final todo depende de ti. Para que las cosas cambien, empieza cambiando tu forma de ser. Todos pasamos por cosas parecidas y muchos han salido adelante. Es decisión de cada persona elegir en qué grupo estar.

Visualiza cómo será la cima de la montaña y el paisaje que ahora está a tus pies. Ten claro lo que quieres conseguir y piensa que ya lo lograste, es tuyo y está en tus manos. No te quedes en los primeros pasos, la sensación que deja el esfuerzo es indescriptible.

Y sobre todo, apóyate en tu familia y amigos, la mayor razón para seguir adelante. Cuando te falte fuerza, piensa en ellos. Imagínalos al costado del camino y sacarás energía de donde sea. Piensa en lo orgullosos que estarán y que tu felicidad será la misma que la de ellos.

No escuches las críticas

Cuando intentes algo nuevo, primero te verán como si estuvieras loco, te criticarán y al final, te aplaudirán e imitarán. Todas esas actitudes también nos moldean. Recuerda que los que no te conocen hablarán de ti y los que te quieren te ayudarán. Puede ser incómoda esa observación constante, pero entre todas esas personas, siempre habrá alguien que crear en ti.

Te prometo que vale la pena continuar y dar batalla, no te sientas impotente, pídele a Dios que aleje las inseguridades y elimina las quejas de tu diccionario. Recuerda que para Él no existen los imposibles y ve nuestras vidas desde otro punto. Pronto llegará la paz, las dificultades no duran una vida entera. ¡No desistas de tus sueños!

Obtén acceso a contenido exclusivo, noticias, promociones especiales y más sorpresas directamente a tu correo
Tu información nunca será compartida con terceros.
Accesorios Labana