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Rashel Diaz / Blog  / No te castigues, fallar nos hace humanos frente a sus ojos

No te castigues, fallar nos hace humanos frente a sus ojos

Todos, sin falta, hemos atravesado días grises. Seguramente tú también has pasado por algunos que se sienten extraños, te pasan tantas cosas que no sabes lo que sientes o tan sólo no sientes nada del agotamiento. Creo que eso, fallar y cansarnos es parte de la vida, de la experiencia en este mundo y de nuestro caminar junto a Cristo.

Hay semanas, meses o años, en los que pareciera que nos subieron a una montaña rusa. Damos vueltas, bajamos subimos y nos mareamos. Como si nos dejaron en un barco a la deriva, muy lejos de algún muelle, sin saber cómo regresar.

Pues no importa cuanto tiempo dure la tormenta, sino que te mantengas firme mientras le permites a Dios que lleve el timón.  Está bien necesitar ayuda, es normal sentir que nos sacuden, pero permítele entrar a tu corazón, Él será tu mejor capitán.

Somos humanos

Reconocer que nos pasan cosas, que hay días nublados a los que no les encontramos sentido, no significa que seamos menos dignos de su bondad. Fallar no nos hace peores hijos o menos amados. Significa que somos reales, imperfectos y así nos acepta Él.

Eres igual de capaz que tus hermanos de hacer maravillas. Cristo nos ve, nos cuida y nos impulsa a andar cuando creemos que no tenemos la fuerza. Pero créeme, también te la dio a ti. También tienes una misión importante.

Jesús nos llama por razones que no entendemos. Sin embargo, están inscrita en nosotros desde nuestro nacimiento. Él ya te conocía, ya sabía de tus debilidades y fortalezas. No te sientas menos por perderte, recuerda que el hijo que vuelve a casa será siempre recibido con amor por el padre.

El padre siempre cuida del hijo

Nunca olvides que aún en esos días extraños y complicados, tienes a alguien a quien voltear a ver. Búscalo para alabarlo, eleva tus brazos y plegarias, arrodíllate, háblale, Él te escuchará. Siempre tendrás una mano cerca para buscar la estabilidad en un suelo movedizo y en quien confiar por su fidelidad.

Cuando no entiendas qué pasa, qué sientes, cree en Cristo. A veces las explicaciones están de más, o simplemente no existen. La única razón, fuera de la lógica, la encontrarás en tu Fe. La mejor solución estará en tu corazón, en tu mente, en su palabra santa.

No pierdas la firmeza, todo lo que ocurre es parte de un plan y siempre nos espera un aprendizaje al final del camino. Nuestras acciones no son perfectas, pero las de Él sí y esa convicción es la que te sostendrá en pie. No te dejes llevar por las emociones pasajeras. 

La confianza en el Padre Eterno te hará firme. Sobre su enseñanza construirás tu hogar y no habrá base más fuerte que su roca. Permítele regresar la paz a tu corazón y a tu alma. Eres una de sus mejores obras, nunca lo dudes.

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