Blog

Rashel Diaz / Blog  / Querer es para siempre cuando entendemos el amor

Querer es para siempre cuando entendemos el amor

Sabemos que en el mundo nada es para siempre. Y si hablamos de parejas, el tema es complejo. Es normal evolucionar y continuar caminos separados luego de una larga trayectoria juntos. Cualquier cosa puede pasar y el destino nos puede sorprender de muchas maneras.



Sin embargo, esto no significa que no podamos encontrar una pareja que nos dure toda nuestra vida. El amor no se trata de gustarse y ya, va más allá y cuando entendemos eso, comprendemos que ese sentimiento se puede desarrollar de varias formas.

El cariño, la camaradería, la complicidad, el respeto, entre otros, forman parte del amor. Amar de verdad a una persona engloba muchas emociones y aunque a veces no perdure, poco a poco entendemos que ese amor evoluciona.

Te interesa: Carlos y yo mantenemos el amor vivo de esta manera

Amor de pareja

En las cosas de pareja, el tiempo te va enseñando que el romanticismo no lo es todo. El éxito de la relación está vinculado a trabajar diariamente el cuidado de ambos, en no olvidarse del compromiso pero sobre todo, de aceptarse mutuamente.

El verdadero amor se revela en los pequeños gestos, en el día a día. En varias oportunidades les he contado cómo somos Carlos y yo, hahaha. El verdadero amor no es egoísta, no es pretencioso y tampoco se alimenta de la posesión.

En algún momento, la vida te premia y te envía a esa persona especial. A mí me pasó cuando Dios me envió a Carlos. Con él tengo una relación maravillosa. Claro que existen los altos y bajos, como toda relación, pero con amor y respeto solucionamos los inconvenientes.

El verdadero “amar es para siempre”

El “fueron felices para siempre” es relativo. De verdad, creo que los amores reales que sí deben ser eternos son el propio, hacia la familia (incluidas las mascotas hahaha) y el que sentimos hacia nuestros amigos.

El amor propio es una de las cosas más importantes que debemos entender y aplicar en nuestras vidas. Nos hará aceptarnos, respetarnos y hacer que nos respeten. Queriéndonos siempre, sabremos lo que merecemos y conoceremos nuestro lugar.

Cuando llegan los hijos, nuestra vida cambia. Como dice el gran Rubén Blades, “solo quien tiene hijos, entiende que el amor de un padre no acaba jamás”. Ahí entendemos que el verdadero amor sí existe.

No puedo dejar de agradecerle a mi Dios por darme el privilegio de tener todos los amores en mi vida…

Accesorios Labana