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Rashel Diaz / Blog  / Rendirse a veces es la mejor opción de todas

Rendirse a veces es la mejor opción de todas

Nos han acostumbrado a que caer, rendirse es malo. Que siempre debemos insistir hasta alcanzar nuestros objetivos. Por supuesto, que es un buen consejo, pero a veces es mejor rendirse.

Tropezar y levantarnos es lo que nos dicen, pero no hay nada de malo dejar de insistir tanto en algo que no tiene solución. En ocasiones, lo más sensato es rendirte, porque tratar de buscar explicaciones y no hallar salidas, resulta verdaderamente agotador y te exprime toda la fuerza, dejándonos cansadas, tristes y sin ánimos de centrarte en otros asuntos que sí merecen la dedicación.



No todo el tiempo debemos dejarnos derrotar, existen situaciones que sí lo merecen y por ello, nosotras mismas tenemos que decidir qué hacer.

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¿Cuándo tomamos la decisión de desistir?

Es una pregunta cuya respuesta, solo debemos saberla nosotras. Lo mejor es evaluar si vale la pena continuar presionando y empujando situaciones. A veces forzar, no es lo ideal.

Hay unos buenos ejemplos que nos pueden servir para saber qué hacer.

  • Quieres volver con tu expareja, pero no es recíproco. Lo intentas, hablas, insistes y aún así, no hay resultados. Entonces llega el momento de dejar ir a esa persona, rendirse.
  • Todo el mundo te recomienda que emprendas un negocio de accesorios, pero no es lo que te gusta, sino diseñar ropa. Intentas varias veces hacer zarcillos y pulseras, pero nunca vender nada. Es la hora de probar con lo que sí te sientes cómoda: elaboración de ropa.

¿Por qué nos sentimos tan mal cuando tiramos la toalla? Pues, investigué que los especialistas han concluido que cuando nos rendimos o fracasamos, nuestro ego se siente golpeado, dañado y eso nos genera frustración y tristeza.

Ponemos tanto tiempo y ganas a encontrar salidas, que no somos capaces de dejar eso de lado y rendirnos. Por eso, insistimos hasta que acabamos heridos.

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No todo está perdido

Lo mejor que podemos hacer cuando enfrentemos dilemas, es analizar si estás dedicándole esfuerzos de más o si la recompensa no va a ser suficiente. Chicas,  sabemos que a veces un problema se complica al punto, de que no vale la pena insistir. Es cuando decimos «ya no más» y abandonamos, porque rendirse también es una solución tan válida como cualquier otra.

¡Hey! Pero eso sí, luego debemos tomar fuerzas que nos impulsen a intentar en otra cosa, proyectos, trabajos, parejas, etc. La idea es poner energías en lo que realmente nos haga feliz y nos brinde satisfacción.

¡Adelante, sí podemos!