¡Hola, mis niñas lindas!

De este tema quería hablarles desde hace un buen tiempo, pero no había tenido la oportunidad dándole prioridad a otros temas… ¡Así que llegó la hora!

¿Cómo podemos rasurarnos las piernas sin maltratar nuestra piel?

Es una pregunta que, sólo por el hecho de ser mujeres, nos tenemos que hacer casi por obligación, ya que, entre otras cosas, conozco muchos casos de chicas con piel sensible que terminan dañando la piel de sus piernas cada vez que tienen que rasurarse…

O bien, no llevan a cabo el proceso de la manera más adecuada y se hacen pequeñas heridas en las piernas con la rasuradora.

Por esa razón, pon atención a estos cinco consejitos que quiero darte para que no maltrates tu piel y para que tu rasurada tenga el mejor acabado; así podrás lucir más bella de lo que ya eres mostrando esos importantes atributos que tenemos las mujeres: nuestras piernas.

Utiliza una rasuradora afilada para depilarte

Si tu rasuradora hala del vello y se siente áspera sobre la piel al momento de depilarte, es el mejor momento para que la sustituyas. De esa forma, evitarás rasguños, ardor o irritación

Hidrata tu piel antes de rasurar

Si tus piernas no están bien hidratadas, el vello es más difícil de cortar.

Humedecer la piel de tus piernas en agua tibia o bajo la regadera durante tres/cinco minutos, hará que el vello absorba agua y ayudará a ablandar los folículos pilosos, proceso que hace más fácil el rasurado.

Aplica gel de afeitar

Luego de humedecer la piel, frota un poco de gel de afeitar por ambas piernas hasta hacer espuma y espárcelo a lo largo para que queden totalmente cubiertas.

Haz pasadas largas y firmes

Evita presionar fuerte con la rasuradora cuando te depilas.

Rasúrate con pasadas largas y firmes siempre y cuando la hoja se encuentre limpia y afilada.

Y un punto importante… Hazlo con cuidado alrededor de las partes donde están los huesos de las articulaciones, como por ejemplo los tobillos y las rodillas, para evitar rasguños o accidentes más notables.

Humecta tus piernas

Una vez estés satisfecha con tu afeitada, enjuaga la piel con abundante agua y sécala con ligeras palmaditas usando una toalla limpia, por supuesto.

Luego, aplica una loción hidratante o un aceite humectante.

Ya saben, niñas bellas. A partir de hoy, pueden comenzar a llevar a cabo este método para que puedan ver los resultados más temprano que tarde.

Rasúrate y disfrútalo… ¡No lo veas como una tortura! ¡Y no lo hagas una tortura!

¡Besitos a todas!

Change language
Obtén acceso a contenido exclusivo, noticias, promociones especiales y más sorpresas directamente a tu correo
Tu información nunca será compartida con terceros.
Accesorios Labana