¡Mi gente linda!

Hoy le toca el turno a un mensaje cargado de esperanza, fuerza y sabiduría; tres armas necesarias con las que podemos afrontar los tiempos difíciles. Tiempos en los que no debemos permitir que la tormenta nos hunda.

Y ya se los he comentado en reiteradas ocasiones. Vivimos en una época en la que es muy fácil dejar ir la Fe, es muy fácil creer que Dios nos ha abandonado, pero sobre todo, es muy fácil pensar y sentir que el mundo se nos viene encima.

Sin embargo, estoy aquí no precisamente para cambiar tu forma de pensar, pero sí para hacerte entender que Dios siempre está con nosotros, que los momentos difíciles no son otra cosa que pruebas que Él nos coloca, y que mientras más Fe tengamos, más cerca estaremos de su Gloria y, por supuesto, más plena será nuestra vida.

Muchas veces, los problemas tanto personales como profesionales nos golpean de tal modo que nos abaten, haciéndonos sentir que estamos en un laberinto sin salida y que no hay solución alguna que nos libere.

No obstante, en la Biblia podemos encontrar muchísimas palabras de aliento cuando nos sintamos perdidos. Consejos que nos ayudarán a resistir y a vencer…

Es normal que en algunas ocasiones nos sintamos angustiados, ansiosos y preocupados, ya que la rutina diaria y el ajetreo de la vida misma se han acelerado en estos últimos tiempos. Vivimos en tensión y entre congestiones de tráfico, tratamos con personas agresivas y lidiamos con problemas económicos y sociales.

Podemos añadir a todo esto el estrés generado por la criminalidad y la violencia que dominan en todas partes del mundo…

Dan ganas de salir corriendo, ¿o no?

Pero todos podemos comenzar a hacerle frente a los golpes de la vida.

Reclamar las promesas de Dios

El apóstol Pedro escribió: «Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia». (2 Pedro 1:2-4).

Orar a diario

Los discípulos de Jesús le pidieron: «Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos» (Lucas 11:1).

Leer la Biblia

«La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios» (Romanos 10:17).

Mantener una actitud positiva

«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias« (Filipenses 4:6).

«Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:16-18).

Interesarse por los demás

«Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mateo 22:39).

«Orad unos por otros, para que seáis sanados» (Santiago 5:16).

«Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (1 Timoteo 2:1-4).

Como les he dicho en muchos posts anteriores; no podemos actuar como que nada está ocurriendo, mi gente. No podemos negar que estamos viviendo momentos muy duros. Pero de igual forma, las respuestas las tenemos a nuestro alcance…

¡No pierdan la Fe!

Obtén acceso a contenido exclusivo, noticias, promociones especiales y más sorpresas directamente a tu correo
Tu información nunca será compartida con terceros.
Accesorios Labana